El Kraft-Tex es uno de esos materiales que enamoran en cuanto lo tocas. Es papel, pero se comporta como el cuero: se puede coser, arrugar, lavar, teñir y coger pátina con el uso, sin romperse.
Lo tenemos en blanco, gris piedra, marrón, chocolate y negro. Se usa muchísimo para cubiertas de álbumes, lomos que van a sufrir, bolsos, fundas, etiquetas y cualquier pieza que necesite aguantar el manejo del día a día.
Un detalle que gusta mucho: si lo arrugas y lo vuelves a estirar antes de trabajarlo, coge una textura preciosa parecida a la del cuero envejecido. Y como es lavable, no tienes que tratarlo con miedo.